El amor, qué vaina tan complicada

Las relaciones siempre me han resultado curiosas. Son tan diferentes unas de otras que es casi imposible plantear la idea de que todas busquen lo mismo: Amor. Y es quizás porque hay tantas formas de amar como tipos de personas. 
En la actualidad intentan convencernos de que existe un solo tipo de amor, ese benévolo que busca la estabilidad de ambos. Pero yo no me lo creo. Para mí el amor no es un sentimiento divino y perfecto que surgió como resultado de siglos de evolución, sino más bien es la faceta más salvaje del ser humano, una que se siente con tal intensidad que saca a relucir una parte que desconocíamos y negábamos de nosotros.
Nos descontrola. Nos hace discutir con nosotros mismos y cuestionar nuestro proceder.
A lo largo de mi vida me he cruzado con historias que reflejan algunas formas de amar. Y aunque parezcan tóxicas y sean tan disfuncionales que las juzguen, las escribo porque alguna de las dos partes sintió amor y en lo que a mi respecta, eso es suficiente para una historia.
Con esto comienza esta categoría.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s