La noche estrellada

Como lo fueron para Van Gogh

la noche

y las estrellas

desde su reclusión autoimpuesta,

fuiste tú para mi:

toda una galaxia

digna de fascinación,

grabada para siempre en mi memoria.

Con colores ilógicos y ajenidad a la realidad,

la belleza violenta de tu ser,

dilataba mis pupilas.

El único espectador del retrato de un alma aprisionada,

la encarnación de la palabra libertad,

y  un libertador de ocho palabras.

Tu abracadabra, una pregunta.

El resultado: lo que hoy soy.

Feliz.

Una vez libre,

te pinté.

De memoria

y agregando luz en todas tus sombras.

Siendo honesta,

nunca adorné mi visión,

solo plasmé mi perspectiva.

Creé arte a partir de la realidad,

de esa parte de ti que reservaste para mi.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s